Ayer la oficina de prensa del TS envió las cuatro sentencias sobre Educación para la Ciudadanía. Y lo hizo por email, sin ocultar las direcciones de los destinatarios. Un ejemplo más de un procedimiento que ha estado repleto de irregularidades y filtraciones.
Las sentencias prohíben a la Administración educativa (estatal o autonómica), a los centros docentes y a los profesores tomar posición sobre la bondad o la maldad de cuestiones morales controvertidas sobre las que no haya un consenso generalizado en la sociedad española (como el aborto o los gaymonios). Dicen las sentencias:
En una sociedad democrática, no debe ser la Administración educativa –ni tampoco los centros docentes, ni los concretos profesores– quien se erija en árbitro de las cuestiones morales controvertidas. Estas pertenecen al ámbito del libre debate en la sociedad civil, donde no se da la relación vertical profesor-alumno, y por supuesto al de las conciencias individuales. Todo ello implica que cuando deban abordarse problemas de esa índole al impartir la materia Educación para la Ciudadanía –o, llegado el caso, cualquier otra– es exigible la más exquisita objetividad y el más prudente distanciamiento.
Es cierto que el Supremo no reconoce la objeción de conciencia en el ámbito educativo, en una interpretación de la jurisprudencia exageradamente restrictiva (y mal explicada). O sea: deniega a los padres la posibilidad de los padres de usar el medio jurídico que habíamos elegido para defender nuestro derecho a educar a nuestros hijos conforme a nuestra conciencia, pero nos reconoce el derecho en sí, y deja la puerta abierta para que podamos iniciar otras vías judiciales para hacer valerlo:
Si se demostrara que las enseñanzas controvertidas incurren en un adoctrinamiento incompatible con las responsabilidades que atribuye al Estado en la educación el artículo 27.2 de la Constitución, la preservación de esos mismos derechos fundamentales de los artículos 16.1 y 27.3 exigiría la adopción por los Tribunales de lo Contencioso Administrativo de cuantas medidas fuesen necesarias para el cese inmediato de esa actividad.
Los padres afectados por las cuatro sentencias ya han anunciado su decisión de recurrir ante el Tribunal Constitucional la Sentencia, en lo que se refiere al derecho a la objeción de conciencia. Para la argumentación de su Recurso servirán los votos particulares de los 10 magistrados del TS que han mostrado su disconformidad con las sentencias.
En definitiva: valoración muy positiva. Sigue la batalla por nuestro derecho a decidir sobre la educación moral y religiosa de nuestros hijos. Y el Gobierno cada vez más contra las cuerdas, obligado a negociar los contenidos mínimos de las asignaturas para eliminar los aspectos más adoctrinadores y adaptarlas así a los estándares europeos.




Bien; pues a continuar con los esfuerzos, como con la movilizacion contra el aborto. En ambos casos, me importaria llegar a gente que, por lo que sea, todavia no se siente concernida. Aunque parezca mentira, la hay.(Elentir se referia hace poco en un comentario a la indiferencia de los espanioles).
Posiblemente, muchos de esos indiferentes estarian con nosotros; asi que son la esperanza, a la que se refiere Nacho.
Desde cualquier frente, no desperdiciemos ocasion de ir contra la apisonadora del Gobierno.
Efectivamente, parece que el camino a partir de ahora no va a ser luchar contra la asignatura en si, sino contra los contenidos. Nuestros hijos tendrán que seguir perdiendo un tiempo precioso en aprender cosas obvias, pero al menos debemos asegurarnos de que no vulneren nuestros derechos, aunque sea libro por libro. Un saludo.
Copio aquí lo que acabo de comentar en la noticia.
Lo cierto es que esta sentencia, plagada de contradicciones internas que, no ya “supremos” juristas, sino gente del común le daría vergüenza en incurrir, provoca efectos nada beneficiosos para aquellos que se oponen al adoctrinamiento que esta asignatura lleva implícita en su misma concepción. Entre los varios efectos perniciosos, el principal a mi juicio es que obliga a entrar en una judicialización sin término de pequeños detalles. Es decir, habrá que revisar cada párrafo de cada texto; habrá que fiscalizar cada clase de cada profesor, incluso cada afirmación que se haga en ellas por parte del docente. Y todo ello, en su caso, ser sujeto de denuncia. Esto es un esfuerzo agotador y titánico para cualquier padre, incluso para cualquier profesional de la judicatura. Ahora más que nunca si cabe, las familias han de asociarse en torno a plataformas que gestionen todas estas acciones que deberán contar (como así es de hecho) con equipos de abogados cualificados.
Esta sentencia es de una mediocridad intelectual propia del tiempo infecto que vivimos, pone una vela a Dios y tres al diablo. Siento decirlo, pero el Tribunal Supremo no ha actuado ni como un tribunal que imparta justicia, ni siquiera como la suprema autoridad moral que se supone debería ejercer.
Buenas tardes:
Tal fue el revuelo que se montó en torno a esta asignatura, que quise hacerme con el tan polémico libro que la sostenía, y francamente, no ya leyéndolo concienzudamente, sino simplemente echándole un vistazo, no logré entender qué aspectos tan perjudiciales para los escolares allí se encontraban; me imaginaba que el presidente Zapatero nos daría la bienvenida en el prológo de la que sería su doctrina escrita; me imaginaba que el logo ZP serviría de marcador a cada una de las páginas; me imaginaba que al final todos los ministros de Zapatero firmarían una especie de decálogo con invitación obligatoria para convertir a toda la sociedad española al Zapaterismo; pero, ¿no os parece que lleváis todo a una exageración tal que no os aporta ningún tipo de beneficios?; ¿por qué pretendéis vivir en otra época?, estamos en el 2009, y los chicos y chicas no pueden vivir a espaldas de la realidad, en el mundo que sólo algunos pretenden defender; ¿cuál es ese mundo?; los gays, que con muy mal gusto llamas “gaymonios”, han existido desde las épocas más remotas, ¿por qué no van a tener derecho a vivir como realmente se sienten?, ¿el derecho a vivir que tanto defendéis no les incluye?; habláis de Dios como si sólo existiese para quienes os siguen, yo a Dios le tengo tanto respeto que no lo nombro más que para darle gracias cada día al levantarme; en fin, me parece que el ansia por derrotar al actual gobierno es tal, que algunos están dispuestos a ver donde nadie, mínimante coherente, ve, y eso sí que es complicado…, porque al presidente lo eligen los ciudadanos, y la mayoría, os guste o no, ha elegido al Sr. Zapatero, así que si en lugar de polemizarlo todo se respetáse más esa decisión, con el total derecho, por supuesto, a la discrepancia, pero, desde el respeto, la sociedad lo agradecería profundamente; yo, por ejemplo, discrepo del aborto porque sí, pero ante una violación no dudaría, y ante los otros dos supuestos,no sé cómo reaccionaría, tendría que verme en esa situación, no es nada fácil qué decisión tomar si tu vida corre peligro o si te comunican que vas a tener un hijo con gravísimas deficiencias, quien diga que es sencillo, está mintiendo, y ya sé que el aborto ninguna persona de bien logra contemplarlo, la verdad es que ni siquiera te imaginas enfrentándote a él, pero, estamos hablando de situaciones muy comprometidas, por eso creo que el no al aborto debería dejar margen a esas posibles situaciones, especialmente en el caso de violación, atendiendo al riguroso cumplimiento de la legislación vigente en ese sentido, y debería ser rotundo para esas clínicas capaces de cometer atrocidades como las del “doctor” Morín; así mismo creo que la educación sexual empieza por el debido sentido de la responsabilidad que debemos inculcar a los más jóvenes en ese sentido, hacerles muy conscientes de la seriedad con que deben tomar las relaciones sexuales, creo que es esto lo que falla, lo deberíamos promover por encima de cualquier otro aspecto, sigo creyendo que si esto se logra, el aborto porque sí, no será más que un rotundo fracaso que una sociedad civilizada no debió, ni debe permitir, bajo ningún concepto. Gracias.
Yo soy muy escéptico de que esta sentencia sirva para amparar a los alumnos del empeño adoctrinador del Gobierno, sobre todo si tenemos en cuenta las sucesivas sentencias del TS que el Gobierno se ha pasado por la entrepierna: elección de idioma en las escuelas catalanas, sentencia del “antenicidio”, sentencias sobre los incumplimientos de la Ley de Banderas en el País Vasco, etc.
Lo que se observa cada vez más es que aquí el Gobierno puede hacer lo que le dé la gana y que la Justicia -intervenida por el poder político- es incapaz de proteger como es debido los derechos constitucionales de los ciudadanos.
Después de lo que está ocurriendo, todos deberíamos plantearnos seriamente exigir una reforma constitucional y legal que blinde la independencia judicial, cree mecanismos eficaces de protección del ciudadano frente a los abusos del poder y recupere, entre otras cosas, el recurso previo de inconstitucionalidad. Si no se hace esto -y este Gobierno no lo va a hacer- cada día tendremos menos democracia y más abusos de poder.
Antes de blindar la independencia judicial, deberíamos siquiera lograr un atisbo de ella, pero ni por asomo.
Yo creo que, lamentablemente, de alguna manera la sentencia deja las cosas en el mismo punto en el que estaban. Porque después no sólo habrá que seguir de cerca cada caso, sino que, además, en cada caso estará sujeta a interpretación la afirmación de que tal o cual cosa sea “controvertida”, los totalitarios mantendrán que eso no es controvertido, y vuelta a empezar.
No nos felicitemos tanto. En primer lugar, esta sentencia es un arma cargada de entemano contra la asignatura de Religión.
En segundo lugar, fracciona el recurso hasta lo imposible con la intención de que no pueda ser colectivo, ante la multiplicidad de casos concretos, absolutamente (O aparentemente) inconexos.
Más que una sentencia, es una declaración de estrategia subversiva cuyos frutos lamentaremos muy pronto.
A mi en todo esto me falta algo…porque sí, las palabras quedan bien, pero se las lleva el viento…¿Cómo se traduce esto en acciones concretas?, ¿Se van a modificar los contenidos o libros de texto?, ¿Pueden estar los padres en plan “inspector” contra los profesores que luego calificarán a sus hijos?, ¿Es posible ir de oca a oca de un juzgado a otro para garantizar que se cumplan estos “supuestos derechos”?, ¿En qué plazo?…
No sé, yo también soy un poco escéptica, lo que no quita que vayamos a seguir al pie del cañón.
Por favor, lean este excelente análisis de las sentencias:
http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?IDNodo=-5&IdAccion=2&Id=37430
Raquel:
?Es que todavia no te has desayunado?
Nadie esta exagerando, ni nadie vive en otro mundo.
Simplemente queremos que no se adoctrine a los ninios en los colegios contra la voluntad de los padres; de la misma manera que tu no querrias que el Gobierno entrara a decidir por ti.
?O es que tu delegas en el Gobierno?.
?Sabes lo que es la libertad?.
Hola a todos,
se habla mucho de adoctrinación respecto a EpC.
Yo me he leído el libro de SM, escrito por José Antonio Marina y, sinceramente, no consigo ver donde puede estar aquello tan grave que genera el debate. ¿Podría alguien decirme tres o cuatro puntos concretos que creais que no se deban enseñar?
Gracias.
EL NIÑO ¿VICTIMA O PROTAGONISTA?
En el año 1980, se celebró el “IV CONGRESO EUROPEO DE ESCUELAS LIBRES Y AUTONOMAS”, en el Palacio de Congresos de Montjuit, de Barcelona, con asistencia de personalidades de muchos países europeos y algunos observadores de países americanos.
Uno de los temas a debate era:
”El niño, ante la sociedad en cambio”.
Envié una Comunicación a la Ponencia, planteando:
“El niño, ¿Victima o Protagonista?”.
Fue una sorpresa que me invitasen a intervenir personalmente. Entre representantes de la UNESCO, Ministros y Directores Generales de Enseñanza y Educación, Catedráticos y Promotores de Entes Educativos Libres.
Hace 29 años, decíamos.
El niño ¿Víctima o protagonista del cambio social?
-“Tanto a través de los medios de difusión como a través de los sistemas de enseñanza, se está extendiendo, de forma alarmante, a nivel mundial, la manipulación de las ideas. En esta campaña manipuladora de las mentes, vienen colaborando los “poderes públicos” de diversas naciones.
Con la colaboración de potentes instituciones, se trata de imponer un sistema pedagógico, de control estatal y super-estatal, con el fin de controlar a los futuros ciudadanos, desde la guardería infantiles hasta las adjudicaciones de empleos, programando a las personas para que sirvan a la comunidad, según las necesidades de cada momento.
Ese control oficial, por parte de los “poderes públicos”, se hace en nombre de la Libertad y de la Democracia.
De acuerdo con planteamientos pedagógicos de origen soviético, se dice que a los niños hay que enseñarles a pensar; que la familia no está preparada para educar. Que debe ser el Estado “omnipotente” quien se encargue, de forma exclusiva, de la enseñanza. Los padres, por tanto, no tienen ni derechos ni deberes respecto a sus hijos.
No nos estamos refiriendo a ninguna nación soviética. Este planteamiento marxistizante de la enseñanza es el que nos intentan imponer en España, con una enseñanza materialista, estatal y sin Dios.
El imponer cualquier clase de educación es un ataque a la libertad de los individuos. Quienes, en nombre de la “Democracia!, pretenden imponer una enseñanza, del signo que sea, están atentando contra una de las principales libertades del ser humano: La Libertad de Elección del tipo de Enseñanza.
En esta sociedad en cambio en que vivimos hoy, el niño no ha de ser la víctima de esas estructuras, sino el protagonista de su propia educación.
Según algunos, la educación es el adiestramiento para conseguir los máximos ingresos económicos, con el mínimo esfuerzo, para así alcanzar todos los placeres lo antes posible. Otros… pensamos que la educación ha de ser una búsqueda de la perfección y la perseverancia en ella.
Según la filosofía griega, la sabiduría está en la práctica de la virtud, para dominar las pasiones. La educación, lo mismo antes que ahora, es el perfeccionamiento moral e intelectual: La práctica de la virtud.
Pero hoy se intenta implantar un concepto de educación inaceptable para quien crea en el Orden Natural, en la Verdad Inmutable, en el Bien y en Dios.
El mundo moderno se caracteriza por la ausencia creciente del sentido común. El hombre es un pasivo receptor de imágenes y palabras. Sin analizarlas, repite las opiniones y sensaciones recibidas.
La educación que pretenden implantar a los niños es precisamente lo contrario al perfeccionamiento del ser humano.
Para conseguir la implantación de esa educación materialista, existe una propaganda sistemática que hace mella en ese hombre que vive en un mundo donde imperan los medios de comunicación de masas, en especial sobre quienes no están habituados a reflexionar por sí mismos.
Así, hoy, no se busca el conocimiento de la realidad. No se busca la perfección. Desaparece la verdadera Sabiduría.
Se considera a los niños como objetos de la educación, con un derecho.. a un pupitre donde se le programará convenientemente.
Según una concepción de la vida, nada es eterno. Nada es verdad. Todo es opinable. La muerte es el fin. Solo hay materia.
Frente a estas concepciones materialistas, están las que afirman que la vida humana no termina con la muerte, que hay algo más. Este es el concepto de la Vida en que la Religión tiene su puesto. Tanto las enseñanzas de Confucio, el Evangelio de Jesús, como el ejemplo de Ghandi o Teresa de Calcuta.
Terminábamos diciendo: (…) el hombre puede convertirse en víctima del progreso o en dueño del cambio. Puede ser el esclavo de sus inventos o llegar a ser el verdadero protagonista. El niño de hoy- hombre del mañana- encontrará la solución en el Humanismo transcendente, opuesto al materialismo”……
Han pasado casi treinta años desde entonces. Los niños de entonces son ahora maduros.
La representante del Gobierno de Suecia planteaba el problema de la delincuencia juvenil en las escuelas, de imposible solución, debido a la zonificación, al socializar la enseñanza no había opciones: Cada alumno tenía que ir al centro más próximo, de donde no podía marchar ni ser expulsado. Los padres y profesores estaban indefensos ante asa socialización brutal de la educación. El Gobierno, como única “solución”, decidió pagar a los profesores un plus de peligrosidad en el puesto de trabajo. Estaba presente un representante de padres suecos que habían decidido crear escuelas libres y autónomas, distintas a las estatales, pues querían reivindicar sus derechos a elegir libremente la educación de sus hijos, sin imposiciones estatales. Nos sorprendió el planteamiento
Hoy, en España, los niños, en esta sociedad en continuo cambio ¿Son los protagonistas, como sujetos activos, o son las víctimas, como objetos de la educación? … Por sus frutos los conoceréis. Según las estadísticas, los niños son unos números, con unos baremos, sometidos una zonificación y a una lluvia de propaganda. No son personas libres. No les está permitido autorregular su proceso educativo; su etapa de aprendizaje que debe llevarles al perfeccionamiento de sus facultades y cultivo de sus virtudes. Como en otras naciones, son los vicios y la corrupción el caldo de cultivo donde se desarrolla la etapa juvenil. Con unos medios de difusión donde campea la impudicia, el erotismo, la pornografía y los ídolos deshonestos como ejemplos a imitar
Carlos, creo que exageras en la dimensión del problema. EpC es debatible, pero sólo es una asignatura más en el colegio. No se si piensas que el contenido de otras asignaturas también está mal planteado o es dañino.
“No nos estamos refiriendo a ninguna nación soviética. Este planteamiento marxistizante de la enseñanza es el que nos intentan imponer en España, con una enseñanza materialista, estatal y sin Dios”
¿A qué te refieres con una enseñanza materialista exactamente? Respecto a lo de sin Dios, la mayoría de la gente (incluso muchos cristianos) están de acuerdo en que no hay por qué enseñar a Dios en los colegios. La religión, como muchas otras cosas se puede aprender en otros entornos, y vivirla en el día a día en casa o en la Comunidad de cada uno, si es religioso.
“Frente a estas concepciones materialistas, están las que afirman que la vida humana no termina con la muerte, que hay algo más.”
Se puede afirmar que la vida no termina con la muerte, claro. Pero lo que no se puede es demostrar esa idea. Y no creo que haya que basar la educación en algo que no es demostrable.
Si uno quiere pensar eso o afirmarlo, debe ser libre de hacerlo y de vivir según esa creencia. Pero es una decisión individual.
Has mencionado a Ghandi. La religión hinduista afirma que existe la reencarnación, y muchos planteamientos de vida se basan en esa idea. El cristianismo niega eso. Si abrimos la educación a cosas no demostrables, ¿Cuáles elegimos?
Como he comentado más arriba, he leido un libro de EpC serio, y no he conseguido ver el ‘materialismo marxistizante’. Agradecería, por curiosidad que me listaras algunas de las cosas que consideras tan agresivas.
¿Y si se vuelve esta solucion del ts.contra los mismos que esta defendiendo,?¿no podria un dia ,decidir que la buena doctrina que se enseña en determinados centros escolares ,no es mas que adoctrinamiento?
No lo pillas, samay. Apostamos por la libertad. Si un padre no quiere que su hijo reciba “beuna doctrina”, tiene todo el derecho del mundo a ello. Por eso la Religión es una asignatura optativa.
La decisión corresponde a los padres, sólo a ellos.