Impresionante testimonio de Eloy, un voluntario de Derecho a Vivir:
Hoy en “Poliplanning” (Centro de muerte) en la c/ Santa Lucía, aunque éramos pocos, ¡estuvistéis todos!
Lo de hoy ha sido GRANDIOSO, hablábamos otro voluntario y yo (nos quejábamos) de lo poco que podíamos hacer, pero:
¡HEMOS SALVADO UNA VIDA, AL MENOS UNA, SEGURA, DE LAS GARRAS DE LA MUERTE !
No puedo sentirme mejor, jamás en mi vida podré sentirme mejor, al menos que ayude a que se salve más de una vida.
Ya había experimentado esa sensación antes, puesto que, en mi vida, sólo o con la ayuda de otra persona, he sacado del mar, librándolos de una muerte cierta, a cuatro personas (en la última ocasión estuvimos en el mismo riesgo mi mujer y yo, ella sin apenas saber nadar), vimos la muerte muy cerca y segura, sin posibilidad de ayuda del exterior, con un fortísimo temporal de poniente, olas de 3/4 metros y una marea de 120; conseguí sacar a mi mujer y salir yo, tras unos veinte minutos o media hora de lucha, después de haber sido arrastrados mar adentro (volvimos a nacer).
HOY HE VUELTO A SENTIR EL GRAN BIENESTAR, LA PAZ Y LA ALEGRÍA QUE PRODUCEN LA SENSACIÓN DE HABER SALVADO UNA VIDA.
Ha sido inenarrable; no tiene nombre, sólo espero volver a ver a la pareja que esperaba su turno para el aborto provocado y que !! NO LO HICIERON !!!. Cuando se marchaban, sin despedirse; los abordé de nuevo y les pregunté su decisión, me dijeron que habían desistido. Les pedí permiso para darles un beso, no sólo me dejaron, sino que se abrazaron a mí ( los dos ); ella tuvo que volverse para recoger el DNI que se le olvidaba en “el matadero”.
Esta tarde éramos pocos voluntarios, el mes pasado fuimos más (el mes próximo NO FALTÉIS NINGUNO, nadie os sustituirá).
La decisión de abordar a las parejas que esperaban en la entrada para coches (esa es la sala de espera de Poliplanning) la tomaron, valientemente, los voluntarios Fernando y Rogelio; yo lo hice el último y con miedo, pero me sonrió la suerte; no obstante no dudo que las intervenciones de Fernando y Rogelio pudieran también haber producido sus frutos, aunque no se percibieran, directamente, como en el caso de mi intervención.
Rocío y Arturo (así se llaman), una encantadora y joven pareja; enamorados sin duda alguna. Ya comentaremos la experiencia, me ofrecí para ayudarles en todo lo que pudiera y para ser, si ellos me lo permitían, el padrino del hijo que tuvieran; estoy esperando que me llamen por teléfono (hoy ya es tarde, mañana lo harán, ¡seguro!
Hay que seguir luchando, hay que motivar a los demás voluntarios, hay mucho que se puede hacer; no estamos vencidos, el aborto provocado no ha ganado la batalla mientras se pueda rescatar una sola vida. Esa pareja, hoy, eran mis hijos y como si así lo fueran les ofrecí amor, cariño, mano tendida; les hice ver lo falso de su amarga “ilusión” o espejismo de desgracia, la realidad amable y gratificante de la vida que ella llevaba dentro, sangre también de su padre, fruto de su cariño y amor mutuo. No traspases ese umbral bonita, le dije a Rocio, si no lo haces te alegrarás toda la vida mirando a tu precioso hijo; y si lo haces no habrás superado este doloroso momento y además, el recuerdo te amrgará la existencia. Hablamos mucho más y de mucho más; lloré, lloré y lloré, lo estaba pasando mal compartiendo el difícil momento de la pareja, pero el resultado de ese dolor ha sido grandioso.
Este éxito es del grupo, lo es de Derecho a Vivir que me “contagió” la semilla, lo es de Rogelio que me envió el mensaje para este viernes VEINTISEIS, lo es de Marta y también de Beatriz que me habéis animado y elogiado tanto en nuestra lucha. ¡ES UN TRIUNFO DE LA VIDA SOBRE LA CULTURA DE LA MUERTE, ES UN LOGRO NUESTRO!




Los judíos tienen un refrán: “Quien salva una vida, salva al mundo”. !Enhorabuena! !Que grandeza, si señor! !Que grandeza!.
Le has puesto nombre, palabras, rostro al esfuerzo.
Gracias, Eloy.
Y no dejes de contarlo. No dejes de hablar de ello, por favor.
El trabajo que hacen estos rescatadores es impagable. Qué Dios les bendiga.
Eloy…gracias!…Dios te bendiga! Quien salva una vida, salva un universo…¿tu lo sabes verdad?, claro! por eso estás tan contento…y Dios bendiga también a la pareja de nuevos padres, con ese bebito me parece…ya han sido bendecidos!…enhorabuena!
Sólo por uno de esos bebés ya vale la pena todo nuestro esfuerzo. Un saludo.
¡Qué pasada! ¡alabado sea Dios! Tengo testimonios, en directo y sobre la marcha, de varios rescatadores y siempre es impresionante. Y la verdad es que ninguna se arrepiente de dar a luz.
Estoy sorprendido por este post. Creo que me faltan detalles sobre la historia para entenderla del todo. ¿Cual eran las razones de los padres para abortar? ¿Qué es lo que ha cambiado al hablar con el tal Eloy? ¿Les ha solucionado realmente sus problemas? Es cierto que hay casos en que no hay problemas grandes, solo miedo. ¿Realmente les ha cambiado la mente con una conversación?
Sinceramente, frases como: “Me ofrecí para ayudarles en todo lo que pudiera y para ser, si ellos me lo permitían, el padrino del hijo que tuvieran” me suenan un poco mesiánicas, y poco humildes, pero en fin…
En Estados Unidos se viene haciendo desde la década de los ochenta.
Son los “informadores”, voluntarios que se plantan a la puerta de las clínicas abortistas e informan sobre las ayudas que pueden recibir si tienen el hijo, sobre cosas que no se dicen del aborto… Muestran fotos y otras informaciones. Han conseguido que muchas mujeres se echasen atrás. Creo que en DAV lo deberíamos intentar.
A Ignacio Arsuaga, a Lola, a Miguel, a Alejandra, a María y a mi amigo Elentir, gracias por vuestros elogios, espero no caer en la vanidad, hay tanto que hacer, hay tanto camino por andar, hay tanta batalla por librar. Gracias a todos vosotros por lo que me habéis dado a mí, sin ser creyente he encontrado a una gran familia en vosotros los creyentes, nos une el corazón, la rectitud de conciencia, el sentido del deber, EL AMOR: Elentir ¿Te acuerdas de mí?, Soy el mismo Eloy que compartía contigo el foro de “Voluntarios Populares”, participamos mucho, ambos, en este tema del aborto provocado, me enseñastéis mucho; eras una de las personas que más me gustaba leer. Gracias a “Derecho a Vivir”, “Gracias a la Vida” que me ha dado tanto, a persar de que nos quitara a un hijo, nuestro único varón, a la edad de veinte años; que su recuerdo impulse a mi familia, a mi mujer y a mis dos hijas y cuatro nietos, por el camino del amor y la entrega. “El que no vive para servir no sirve para vivir”; “la rectitud de conciencia y el buen ejemplo, son los únicos contagios que no requieren vacuna”.
Un fuerte abrazo a todos los amantes y defensores de la vida, sóis mi familia, el logro del pasado viernes es de todos nosotros, yo sólo fui un peón (en el lugar adecuado, en el momento justo), ahí os invito a estar; el que no sale a pescar no puede esperar pescar nada. Eloy.
Juasn dijo entre otras cosas:
“Me ofrecí para ayudarles en todo lo que pudiera y para ser, si ellos me lo permitían, el padrino del hijo que tuvieran” me suenan un poco mesiánicas, y poco humildes, pero en fin…”
Caballero, el menssaje que D. Ignacio Arsuaga ha reproducido, con mi permiso, no estaba destinado a ser, ni es, un producto de consumo, sólo estaba escrito y destinado a mis compañeros voluntarios de Derecho a Vivir; a ellos ya les decía, en ese mensaje: “Ya comentaremos la experiencia”; perdone, pero esas intimmidades me pertenecen y pertenecen a la pareja que decidió MARCHARSE cuando esperaban turno, no son para compartirlas en público, mi pudor y MI HUMILDAD me impiden reproducir, publicamente, ese contenido. Lamento que Vd. considere mesiánicas mis manifestaciones, espero que no le haya molestado que la capacidad de lucha, la inspiración, la suerte o el destino me hicieran parte de la trama de “un trio” que existió unos instantes, para desvanecerse luego (no me han llamado, no he vuelto a saber de ellos; pero estoy seguro que mi imagen y mi nombre los recordarán, para bien, el resto de sus días, yo tampoco los olvidaré a ellos), trío que triunfó sobre la muerte e hizo posible que una vida “inciada” siguiera su camino hacía un destino normal, sin “interrupción”, CRIMEN que en inglés denominaron durante mucho tiempo, de manera mucho menos eufemística: “TERMINATION”. Por otro lado, si coincide Vd. otra vez en este “Blog”, podrá leer mi intervención anterior, en la qué digo, sin trompeta, pero sin sordina, que no soy creyente; es más: Soy ateo, ¿Cómo padría hacer de mesías?.
Si Vd. se anima, si la idea de “un tropiezo” de este calado le atrae, no lo dude, súmese a esta tarea y verá que lo “mesiánico”, el éxtasis de satisfacción, está en sentir haber sido útil a otros, en haber ayudado altruistamente y de corazón; es el resultado lo que ennoblece una acción y al que la realiza.
¡Gracias, mil gracias!
¡Enhorabuena, Nacho! ¡Y eso es sólo un caso cuya decisión de no abortar has podido conocer! Lo digo porque ignoramos cuántas vidas se han salvado gracias a las diversas acciones de DAV y todas las iniciativas provida. No disponemos de una estadística, pero estoy seguro de que son muchas, muchísimas.
Otro botón de muestra: Hace unos meses recibí un mensaje de que una mujer sudamericana que había decidido no abortar y tener a su hijo gracias a haber leído, desde su país, un post que escribí en mi blog. Me quedé tan asombrado como contento: ¡Dos vidas salvadas, la del niño y la de la madre, en otro continente y por un humilde escrito que yo pensaba que no leía casi nadie!
Impresionante lo que puede llegar a conseguir nuestro trabajo, pequeño o grande, que tantas veces nos parece casi inútil frente al gigante abortista. Como dice Nacho: ¡es maravilloso! Hay que seguir, cada uno como pueda, en la lucha por la defensa de la vida. El efecto directo y el “efecto mariposa” que estamos creando están salvando y van a salvar millones de vidas humanas. ¡No lo dudéis!
Impresionante testimonio. Enhorabuena a Eloy y al bebé que va a poder nacer.
Y enhorabuena también a José Sáez y al bebé que habrá nacido gracias a él.
¡Estamos hablando de vidas humanas! Es maravilloso haberlas salvado, sois grandes.
He leido el post con tanta emoción que no he caido en la cuenta de que Nacho no contaba una experiencia propia -aunque sí su alegría-, sino de Eloy. Así que, ¡enhorabuena, Eloy!
Por cierto, la madre sudamericana de la que os he hablado en el comentario anterior ya ha tenido a su hijo y está supercontenta de no haberlo abortado como tenía pensado antes de leer mi post.
Y en Barcelona, nos cuenta Tania, portavoz DAV un caso parecido, que empezó de la manera más sencilla que se puede imaginar: Una mujer llorando, en la calle, sola. Se acerca un amigo de Tania al que duele verla sufrir y le pregunta por qué llora. (Esto tendríamos que hacerlo más veces, la cortesía ha quedado en ceder el asiento y no en escuchar a quien siente penas.)
La mujer le explicó que estaba embarazada y sin pareja, que pensaba en abortar… Y allí empezó todo.
Dentro de dos meses, la criatura. Con nuestra ayuda, que estamos encantados de poder hacer. Sobre todo, con el amor de su madre.
En mi vida personal, me he encontrado con tres casos en que he podido disuadir de un aborto. Lo más importante, dar cariño y no grandes discursos, la mujer no se encuentra en situación de que le soltemos moralinas.
Una vez, bastó con una sola frase. Era un padre musulmán, a quien se le quedó la mujer embarazada a los pocos meses de tener una niña. Al ver que en España había aborto, creyó que lo tenemos moralmente resuelto, de un modo que ellos no han alcanzado aún. Sabe que soy católico, pero confía mucho en mi conciencia y sobre todo, en que le expongo el porqué de las cosas.
Le pregunté sencillamente: “Dios te da un hijo. ¿Tú lo puedes quitar?
No hizo falta más, comprendió que estaba siendo ingrato y se fue a pedir perdón. (A Alá, en quién él cree, por supuesto.)
En los otros casos, sabían que iban a eliminar un feto, que era matar. Uno necesitó ver algunas ecografías, sin que le comentase absolutamente nada sobre ellas. En el otro, hubo que rascarse el bolsillo, porque había un problema económico. ¿Qué más dá? Para mí sólo representó un mes de vacaciones en casa, que además, fueron de las mejores que he pasado.
La cosa está en conducirnos como personas, tener un trato humano y dedicar cinco minutos, escuchsndo mucho y hablando poco. Luego, tiempo, paciencia y oración, porque no somos nosotros quienes hacemos las cosas.
Como bien ha dicho “Luna”, cuando hechos así se dan, es así de sencillo, la ayuda a ofrecer depende del momento y la causa de la decisión, decisión siempre traumática y casi siempre reversible con sólo empujar un poquito en el sentido contrario; incluso como tú bien dices “Luna”, ayudando en lo material, si esa es la causa. Y si la persona que ha decidido que le porvoquen un aborto, no da razones, tampoco hay que forzar a que las dé, sólo “tocar” esas posibles razones (que ya conocemos) y hablar de alternativas y de la maravilla del resultado de decidir que tenga A SU HIJO.
! Enhorabuena ! por tus testimonios y logros.
Francamente emotivo. Eloy y tantos…, OS necesitamos!. Leyendo estas realidades y otras, nos llenáis de espiritu y fuerzas para luchar por lo que creemos. Estoy encantada de haberos encontrado.
Y enhorabuena a esos PADRES, que aún no saben que decidir tener a su bebé, es el mejor regalo que la vida les puede dar. A tí mamá, solo te diré (como madre), que no te pierdas ni un solo minuto de esos meses “mágicos” que te esperan. Que nada ni nadie, te ensombrezca esa “espera”.
A ti Eloy, un beso. GRACIAS.
¡Mi más sincera y grata ENHORABUENA!
La maravilla de la vida es un DON que nadie puede quitar, salvo DIOS.
Todo lo que hagamos por impedir un aborto, es motivo de honda y profunda satisfacción para las personas de bien, las que estimamos la vida desde su concepción hasta su muerte natural.
“El tesoro de la vida está dentro de nosotros, y casi siempre lo buscamos fuera”. «Siempre queda un poco de fragancia en la mano que te da rosas» (Proverbio chino)
Un abrazo, Eloy.
¡Buena noticia!:
TODOS podemos ayudar a estas madres. Basta con que nos pongamos en contacto con red madre, Hermanitas de los Pobres, Hermanas de la Caridad, Provida, Sos Familia… Ponedlo en gooogle y encontraréis el modo de hacerlo. Sinó, le escribís a HO o a Arsuaga y ellos os dirán a quién dirigirse.
Tiene razón Luna. Afortunadamente y pese a todas las dificultades, existen en España multitud de entidades, algunas muy veteranas y otras nuevas, capaces de ayudar de forma integral a cualquier embarazada en situación problemática. Una simple llamada puede salvar una vida. Mejor dicho, dos, la del hijo y la de la madre.
¡Mi más ferviente enhorabuena! Ese niño te deberá la vida por toda la eternidad.
Seguiremos tratando de salvar vidas.
Un fuerte abrazo,
Juan Ignacio
Nadie nos deberá la vida. Ni siquiera nuestros hijos o las personas a quienes hayamos salvado de una muerte segura, en un accidente o una catástrofe. La vida se debe a Dios, quien la da. Y en todo ha de obedecer a Ël.
Pero creo que la vida de Eloy es más digna y feliz por lo que ha conseguido, con lo que me quedo muy contento.