#sialavida: nuevo éxito de una movilización contra el aborto y la eutanasia

Este fin de semana hemos vuelto a salir a la calle, en toda España, para defender el derecho a vivir de todos los seres humanos, también de los que van a nacer y de los enfermos y discapacitados.

Lo hemos hecho convocados por los principales grupos y plataforma “provida” bajo el lema común “Sí a la vida” (#sialavida en Twitter)… Y lo hemos hecho en más de 70 ciudades y pueblos… Y lo hemos hecho junto a otros países europeos, americanos y de todo el mundo que, como nosotros, celebran el Día Internacional por la Vida.

Pasada ya la “resaca” post-manifestación, creo que toca hacer un anális. Estas son algunas reflexiones:

  • Éxito de convocatoria, a pesar de que la ley Aído – que tanto contribuyó a activar a los españoles provida – se aprobara hace más de 1 año y a pesar de que el mensaje – más positivo que negativo – no movilizara tanto
  • El movimiento ciudadano despertado por el trámite y aprobación de una ley de “barra libre de abortos” se queda en España, más vivo que nunca
  • Las entidades “provida”, a pesar de nuestras diferencias, hemos conseguido lanzar una convocatoria unitaria
  • Buena acogida en medios de comunicación: los diarios nacionales de ayer domingo, todos ellos, incluían informaciones sobre la manifestación. Lo mismo que la mayoría de las cadenas de TV el sábado.
  • La celebración de manifestaciones y concentraciones cada año, en torno al 25 de marzo (Día Internacional por la Vida), servirán para hacer visibles cada año las reivindicaciones de esa parte de la sociedad que apuesta por proteger jurídicamente el derecho a vivir de todos los seres humanos y la maternidad
  • Además de esa movilización anual, es clave que sigamos luchando, día a día, cada ciudadanos y cada organización desde nuestra identidad y con nuestros medios, con más fuerza que nunca
  • Próximos objetivos a corto plazo: conseguir derogar la ley de “barra libre de abortos” y que Zapatero no logre aprobar esa ley de “muerte digna” con la que quiere introducir por la puerta de atrás la eutanasia en España
  • Objetivos a largo plazo: que las leyes protejan en su integridad el derecho a vivir de todos los seres humanos, con independencia de su nivel de desarrollo y de sus capacidades

Más recursos sobre el Día Internacional por la Vida 2011 (crónicas, fotos, vídeos):

budgets and locales weight loss tips Dress Like The Ladies of Sex And The City On A Budget

You can rely to use for some mid size rob kardashian weight lossHow to Get Donations for a Fashion Show

Rajoy dice que “volverá a la regulación anterior” del aborto

Hoy publica El Mundo una extensa entrevista a Mariano Rajoy. Ante la pregunta que le hace Victoria Prego, “Ley del Aborto, recurrida en el Constitucional, ¿qué van ustedes a hacer con ella si gobiernan?”, Rajoy responde:

Cambiarla, volver a la regulación anterior, dejarla tal como era.

Curiosamente, tanto Europa Press como elmundo.es han interpretado las palabras de Rajoy como un compromiso de derogación de la ley actual del aborto.

Así interpreto yo las palabras de Rajoy:

  1. Supone un compromiso adicional al que había formulado hasta la fecha. Hasta hoy, Rajoy se había comprometido exclusivamente a “cambiar” la ley del aborto, pero no concretaba en qué la iba a cambiar.
  2. En la entrevista, Rajoy se compromete, implícitamente, a sustituir el sistema de “barra libre de abortos”, “derecho al aborto” completamente libre sin restricciones hasta la semana 14, por un sistema de supuestos, en el que el aborto es un delito, despenalizado en supuestos excepcionales.
  3. Creo que las declaraciones de Rajoy son un éxito de los movimientos y ciudadanos que no sólo hemos salido a la calle a defender la vida, sino también a exigir al PP, y a todos los partidos políticos, que se comprometan a derogar la ley del aborto.
  4. Si Rajoy cumple con su palabra, expresada hoy en El Mundo, se tratará sin duda de un éxito de los defensores del derecho a vivir y de un retroceso de los paladines de la industria del aborto.
  5. Si Rajoy llega a la Presidencia del Gobierno, hay que presionarle hasta lograr que cumpla su promesa… Y también hacerle controlar el cumplimiento de la ley para evitar un nuevo “supuesto coladero”. Por supuesto, junto a estos controles, es necesario exigir al PP que promueva políticas proactivas de apoyo a la maternidad, sobre todo cuando la mujer se encuentra con un embarazo imprevisto.
  6. Un paso adelante… aunque muy insuficiente. Una victoria parcial que nos renovará la moral para seguir luchando hasta lograr la victoria final: un ordenamiento jurídico que proteja el derecho a vivir de todos los seres humanos, sin excepción.

Pues eso, que seguiremos adelante, con más fuerza si cabe, luchando por el derecho a vivir de todos los seres humanos.

How to Make a Sewing Pattern christina aguilera weight loss Paying Cash for Primary Residence

Whether it for a fund raising event miranda lambert weight lossThe First Women to Wear Heels

El primer vídeo de mi hijo Jaime

El jueves 9 de diciembre nació Jaime, mi tercer hijo. Este es su primer vídeo. Lo grabé con mi BlackBerry, de ahí la baja calidad (¡lo siento!):

Pinche aquí para ver el vídeo

Jaime tenía tan solo 7 semanas de vida… Y su corazón latía con fuerza.

Jaime – guapísimo – y su madre – guapísima – se encuentran muy bien, gracias a Dios.

The jacket designs usually matched the dress or skirt worn underneath snooki weight loss Jewelry Trends in Different Countries

since you will be walking in the sand rob kardashian weight lossWhat Are the Chances of Becoming a Model

Homilía del Papa en la Vigilia por la Vida Naciente

El Santo Padre, Benedicto XVI, pidió a los obispos de todo el mundo que se celebraran una Vigilia por la Vida Naciente, el 27 de noviembre de 2010. Por si alguno todavía no la conocía, adjunto a continuación la homilía que pronunció el Papa en esa Vigilia:

Queridos hermanos y hermanas,

Con esta celebración vespertina, el Señor nos da la gracia y la alegría de abrir un nuevo Año Litúrgico comenzando por su primera etapa: el Adviento, el periodo que hace memoria de la venida de Dios entre nosotros. Todo inicio trae consigo una gracia particular, porque está bendecido por el Señor. En este Adviento se nos concederá, una vez más, hacer experiencia de la cercanía de Aquel que creó el mundo, que orienta la historia y que se ha cuidado de nosotros llegando hasta el culmen de su condescendencia con el hacerse hombre. Precisamente el misterio grande y fascinante del Dios con nosotros, es más, del Dios que se hace uno de nosotros, es cuanto celebraremos en las próximas semanas caminando hacia la santa Navidad. Durante el tiempo de Adviento sentiremos a la Iglesia que nos toma de la mano y, a imagen de María Santísima, expresa su maternidad haciéndonos experimentar la espera gozosa de la venida del Señor, que nos abraza a todos en su amor y nos consuela. Mientras nuestros corazones se dirigen hacia la celebración anual del nacimiento de Cristo, la liturgia de la Iglesia orienta nuestra mirada a la meta definitiva: el encuentro con el Señor que vendrá en el esplendor de la gloria. Por esto nosotros, que en cada Eucaristía, “anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección, en espera de su venida”, vigilamos en oración. La liturgia no se cansa de animarnos y de sostenernos, poniendo en nuestros labios, en los días del Adviento, el grito con el que se cierra toda la Sagrada Escritura, en la última página del Apocalipsis de san Juan: “¡Ven, Señor Jesús!” (22, 20).

Queridos hermanos y hermanas, nuestra reunión esta tarde para comenzar el camino del Adviento se enriquece con otro importante motivo: con toda la Iglesia, queremos celebrar solemnemente una vigilia de oración por la vida naciente. Deseo expresar mi agradecimiento a todos aquellos que se han adherido a esta invitación y a cuantos se dedican de modo específico a acoger y custodiar la vida humana en las diversas situaciones de fragilidad, en particular en sus inicios y en sus primeros pasos. Precisamente el inicio del Año Litúrgico nos hace vivir nuevamente la espera de Dios que se hace carne en el seno de la Virgen María, de Dios que se hace pequeño, se convierte en niño; nos habla de la venida de un Dios cercano, que ha querido recorrer la vida del hombre, desde el comienzo, y esto para salvarla totalmente, en plenitud. Y así el misterio de la Encarnación del Señor y el inicio de la vida humana están íntima y armónicamente conectados entre sí en el único designio salvífico de Dios, Señor de la vida de todos y cada uno. La encarnación nos revela con intensa luz y de modo sorprendente que toda vida humana tiene una dignidad altísima, incomparable.

El hombre presenta una originalidad inconfundible respecto a todos los demás seres vivientes que pueblan la tierra. Se presenta como sujeto único y singular, dotado de inteligencia y voluntad libre, además de estar compuesto de realidad material. Vive simultanea e inescindiblemente en la dimensión espiritual y en la dimensión corpórea. Lo sugiere también el texto de la Primera Carta a los Tesalonicenses que ha sido proclamado: “Que el Dios de la paz – escribe san Pablo – os santifique plenamente, para que os conservéis irreprochables en todo vuestro ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo” (5,23). Somos por tanto espíritu, alma y cuerpo. Somos parte de este mundo, ligados a las posibilidades y a los límites de la condición material; al mismo tiempo estamos abiertos a un horizonte infinito, capaces de dialogar con Dios y de acogerlo en nosotros. Actuamos en las realidades terrenas y a través de ellas podemos percibir la presencia de Dios y tender a Él, verdad, bondad y belleza absoluta. Saboreamos fragmentos de vida y de felicidad y anhelamos la plenitud total.

Dios nos ama de modo profundo, total, sin distinciones; nos llama a la amistad con Él; nos hace partícipes de una realidad por encima de toda imaginación y de todo pensamiento y palabra: su misma vida divina. Con conmoción y gratitud tomemos conciencia del valor, de la dignidad incomparable de toda persona humana y de la gran responsabilidad que tenemos hacia todos. “Cristo, el nuevo Adán – afirma el Concilio Vaticano II –, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación… con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre” (Const. Gaudium et spes, 22).

Creer en Jesucristo comporta también tener una mirada nueva sobre el hombre, una mirada de confianza, de esperanza. Por lo demás la misma experiencia y la recta razón atestiguan que el ser humano es un sujeto capaz de entender y de querer, autoconsciente y libre, irrepetible e insustituible, cumbre de todas las realidades terrenas, que exige ser reconocido como valor en sí mismo y que merece ser acogido siempre con respeto y amor. Él tiene derecho a no ser tratado como un objeto que poseer o como una cosa que se pueda manipular a voluntad, de no ser reducido a puro instrumento a ventaja de otros y de sus intereses. La persona es un bien en sí misma y es necesario buscar siempre su desarrollo integral. El amor hacia todos, además, si es sincero, tiende espontáneamente a convertirse en atención preferencial por los más débiles y los más pobres. En esta línea se coloca la solicitud de la Iglesia por la vida naciente, la más frágil, la más amenazada por el egoísmo de los adultos y por el oscurecimiento de las conciencias. La Iglesia continuamente reafirma cuanto declaró el Concilio Vaticano II contra el aborto y toda violación de la vida naciente: “La vida, una vez concebida, debe ser protegida con el máximo cuidado” (ibid., n. 51).

Hay tendencias culturales que intentan anestesiar las conciencias con motivos y pretextos. Respecto al embrión en el seno materno, la ciencia misma pone en evidencia su autonomía capaz de interacción con la madre, la coordinación de sus procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así lo fue para Jesús en el seno de María; así lo ha sido para cada uno de nosotros, en el seno de la madre. Con el antiguo autor cristiano Tertuliano podemos afirmar: “Es ya un hombre aquel que lo será” (Apologético, IX, 8); no hay ninguna razón para no considerarlo persona desde la concepción.

Por desgracia, también después del nacimiento, la vida de los niños sigue estando expuesta al abandono, al hambre, a la miseria, a la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación. Las múltiples violaciones de sus derechos que se cometen en el mundo hieren dolorosamente la conciencia de todo hombre de buena voluntad. Ante el triste panorama de las injusticias cometidas contra la vida del hombre, antes y después del nacimiento, hago mío el apasionado llamamiento del Papa Juan Pablo II a la responsabilidad de todos y de cada uno: “¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda vida humana ¡Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad!” (Enc. Evangelium vitae, 5). Exhorto a los protagonistas de la política, de la economía y de la comunicación social a hacer cuanto esté en sus posibilidades para promover una cultura siempre respetuosa de la vida humana, para procurar condiciones favorables y redes de apoyo a la acogida y al desarrollo de esta.

A la Virgen María, que acogió al Hijo de Dios hecho hombre con su fe, con su seno materno, con el cuidado solícito, con el acompañamiento solidario y vibrante de amor, confiamos la oración y el compromiso a favor de la vida naciente. Lo hacemos en la liturgia – que es el lugar donde vivimos la verdad y donde la verdad vive con nosotros – adorando la divina Eucaristía, en la que contemplamos el Cuerpo de Cristo, ese Cuerpo que tomó carne de María por obra del Espíritu Santo, y que nació de ella en Belén, para nuestra salvación.

Ave, verum Corpus, natum de Maria Virgine!

comb the hair weight loss tips Four tips on being a successful fashion journalist

who is also a professional toy inventor rob kardashian weight lossA 'Super Fashion Hero' of Miami